Los antibióticos no son siempre la solución

En el marco de la celebración del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, se han llevado a cabo diversas iniciativas en toda Europa para sensibilizar a la población sobre el riesgo asociado al uso inadecuado de los antibióticos y promover el uso pudente de los mismos.

Los antibióticos no son siempre la solución

Los resfriados, las gripes, algunas infecciones de las vías respiratorias superiores, como las faringitis, al igual que algunas infecciones de oído, son causadas por virus y no por bacterias. Se debe tener en cuenta que los antibióticos no actúan contra los virus y, por lo tanto, es inútil administrarlos en estos casos, pero sí peligroso, ya que con su uso se inducen resistencias en las bacterias del ambiente que pueden originar microorganismos muy virulentos que no se pueden controlar con estos fármacos.

La resistencia a los antibióticos también constituye una enorme carga económica para todo el sistema sanitario. El tratamiento de estas infecciones resistentes cuesta más caro por necesitar de fármacos más avanzados y, además, es posible que se prolongue la necesidad tratamiento.

El uso de antibióticos está actualmente regulado por el Ministerio de Sanidad y no se permite su venta libre, pero es difícil de controlar el empleo de los tratamientos residuales de otros pacientes o del mismo paciente al que, en otra ocasión, le sobraron varias dosis del fármaco antibiótico prescrito. El mercado negro de antibióticos es otro problema sanitario que empeora la situación actual en el desarrollo de resistencias.

En consecuencia, es importante que los pacientes tengan en cuenta que no es bueno automedicarse y que se debe acudir al médico siempre que existan síntomas de infección. Las enfermedades víricas propias de esta época del año mejoran por sí solas y solo se deben tratar con medicamentos de venta libre, que mejoren los síntomas, y con hidratación.

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Agente infeccioso (microorganismo) constituido por ADN o ARN (ácidos nucleicos) y con capacidad para reproducirse en una célula viva.

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