Durante el embarazo se producen cambios en el cuerpo de la mujer. Éstos son necesarios porque preparan el organismo para el parto y la lactancia. Es importante conocerlos para no concebirlos como síntomas de una enfermedad. Los cambios más comunes son:
- Durante los tres primeros meses de embarazo es posible que la futura madre tenga náuseas y vómitos, sobre todo por las mañanas.
- Es frecuente el ardor de estómago (sobre todo cuando quedan ya pocos meses para dar a luz). Las digestiones son más pesadas y difíciles.
- Es posible que algunas mujeres padezcan hemorroides o estreñimiento, por lo que es aconsejable tomar alimentos ricos en fibra, zumos y líquidos. No se recomienda tomar laxantes sin consultar al médico.
- Las varices son frecuentes en los últimos meses del embarazo. Se producen por la presión que el útero ejerce en la parte baja del abdomen, que hace que la circulación sea dificultosa. Normalmente aparecen en las piernas y surgen al estar de pie o sentada durante largos periodos de tiempo. Para evitarlas en la mayor medida es aconsejable no permanecer en la misma posición durante mucho tiempo. Si no es posible llevar a cabo este consejo, apoye primero un pie y luego el otro alternativamente mientras permanece de pie. Intente alternar periodos en los que esté sentada y otros de pie, muévase con frecuencia para estimular la circulación. Eleve las piernas cuando le sea posible. No use ropas muy ajustadas.
- Los calambres en las piernas y el dolor de espalda no son signos preocupantes, pero sí frecuentes.
- La hinchazón de los pies y los tobillos a última hora del día, sobre todo durante los meses de verano y en los últimos meses de embarazo, son normales. Suelen desaparecer con el reposo. Por el contrario, si nota que además de sus pies, sus manos y cara se hinchan, debe informar a su médico para descartar cualquier posible complicación.
- Podrían aparecer manchas en la piel. Algunas mujeres notan cómo la piel adquiere un color más oscuro en determinadas zonas del cuerpo. Es muy frecuente el aumento de pigmentación en la línea alba. La zona de la areola mamaria, de los muslos y la región genital también podría tomar un color más oscuro. Estos cambios en la pigmentación de la piel se producen por efecto de las hormonas y desaparecen tras el parto.
- Las estrías se producen por la rotura de las fibras de colágeno de la piel, debido a la distensión excesiva de la piel. Aparecen a partir de la segunda mitad del embarazo. Al principio son de color rosado y luego se tornan blancas. Son permanentes y no desaparecen. No se han demostrado medidas preventivas eficaces.
- Las mamas aumentan de tamaño, los pezones se vuelven más sensibles y puede aparecer la leche antes de terminar el embarazo.
- Cambios psicológicos. Es posible que la mujer se sienta más sensible y vulnerable de lo habitual.
- Es normal que aumente la necesidad y frecuencia de orinar.
- La caída del cabello, especialmente después del parto, puede aumentar. Es un hecho transitorio que desaparece al cabo de unas semanas.
- El insomnio es más frecuente en los últimos meses de embarazo. No debe tomar ninguna medicación para poder dormir sin consultar con su médico. Para ayudarle a dormir puede tomar una bebida caliente antes de acostarse o utilizar técnicas de relajación. La postura más cómoda es de lado, con el vientre apoyado en una almohada y otra más entre las piernas.