A lo largo del embarazo la alimentación debe ser completa y equilibrada. Es aconsejable que cada mujer engorde entre 9 y 13 kilos a lo largo de los 9 meses. Todo incremento de peso superior conlleva un mayor riesgo para el embarazo. Se recomiendan una serie de medidas:
- Aumentar el consumo de frutas, verduras, arroz, pasta y legumbres.
- Tomar de medio a un litro de leche al día o su equivalente en queso fresco o yogures.
- Evitar los alimentos de origen animal con mucha grasa (tocino, mantequilla, embutidos, etc.).
- Hacer seis comidas al día: tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y otras tres auxiliares (almuerzo, merienda y antes de ir a la cama).
- Ingerir carnes y pescados a la plancha o hervidos.
- Comer pequeños tentempiés durante el día para cubrir las necesidades extras que el cuerpo precisa en este estado.
- Evitar los alimentos con mucho azúcar y en especial los prefabricados (bollería).