Entre el 2% y el 3% de la población europea padece psoriasis, una enfermedad no contagiosa con grandes implicaciones en la salud física y emocional de los pacientes. La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de naturaleza autoinmune que afecta a la piel y otros órganos y está asociada con afecciones concomitantes potencialmente graves. Del 20% al 30% de las personas afectadas presenta casos de consideración grave.
Ustekinumab es el primero de una nueva clase de fármacos biológicos que mejora la psoriasis con sólo cuatro administraciones al año. Es una nueva alternativa terapéutica aprobada por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para los pacientes adultos que responden de forma insuficiente, tienen contraindicada o no toleran otras terapias sistémicas, incluyendo ciclosporina, metotrexato y PUVA (medicación de fotosensibilización combinada con la exposición a rayos UVA).
Este nuevo medicamento actúa sobre dos proteínas naturales esenciales en la regulación de la respuesta inmunitaria, la IL-12 y la IL-23, que tienen un papel fundamental en el desarrollo de la psoriasis.
Uno de los rasgos más destacables de ustekinumab es precisamente la comodidad en su administración, que produce una mejoría de la psoriasis con tan sólo cuatro inyecciones subcutáneas, lo que supone una enorme mejoría en la calidad de vida del enfermo.
En términos de eficacia, ustekinumab permite un aclaramiento rápido y significativo de las lesiones causadas por la psoriasis después de sólo dos inyecciones subcutáneas. Además, la respuesta se mantiene mientras se continúa con el tratamiento, sin observarse pérdida de eficacia.
La mayoría de los efectos secundarios se consideran leves y no obligan a suspender el tratamiento.