El diagnóstico de cáncer supone hacer frente a muchos cambios que no solo afectan a la salud física del paciente, sino también a su salud emocional. De hecho, el 30% de los pacientes con cáncer muestran cierto grado de afectación psicológica que requiere atención profesional, aunque no todos ellos acceden siempre a tratarse a nivel psicológico.
Según explica Marta de la Fuente, psicooncóloga del MD Anderson Cancer Center Madrid, "a todos los pacientes oncológicos les vendría bien un apoyo psicológico, puesto que el diagnóstico y los tratamientos son una fuente de estrés muy intenso".
La atención psicológica empieza con los propios oncólogos desde el diagnóstico, pero es normal que el paciente se sienta vulnerable, inseguro o preocupado a lo largo de todo el proceso, y aunque hay quienes se adaptan a la situación sin ayuda, hay otras personas que necesitan apoyo para seguir adelante.
La atención psicológica facilita al paciente y a sus allegados el manejo de las emociones derivadas del diagnóstico de cáncer, los tratamientos, las pruebas médicas, las revisiones o los cambios en la imagen.
Ante un diagnóstico de cáncer las reacciones más habituales van desde la activación corporal (con taquicardias, sudoración, dificultad para respirar, etc.) hasta cambios en el comportamiento (irritabilidad, aislamiento social, trastornos del sueño, problemas con la pareja o abuso de sustancias). Pero en muchos casos también se producen reacciones emocionales intensas como miedo, rabia, incertidumbre, frustración, angustia o tristeza, y un aumento de las preocupaciones y de los pensamientos anticipatorios.
La necesidad de apoyo psicológico no depende tanto de la fase en que se encuentra el paciente como de las características de personalidad, el afrontamiento o las emociones. Además, también influyen los tratamientos que esté recibiendo y la influencia de estos en su día a día, por ejemplo, si ha habido caída del cabello, si se ha perdido el apetito o si se tienen molestias en la boca, náuseas, vómitos, etc.
Por otro lado, en el proceso oncológico, la familia y los allegados tienen un papel fundamental. Tener un adecuado apoyo social ayuda al paciente a superar la enfermedad de una manera más adaptativa y favorece un adecuado manejo de las emociones.
"Los tratamientos son largos y no solo sufren los pacientes, tenemos que hacer especial hincapié en los familiares y cuidadores ya que ellos también precisan ayuda, información y asesoramiento para ser capaces de ayudar al paciente y, a su vez, poder manejar su propio estado emocional", concluye la experta.