Segúnse expuso en el marco de la reunión científica What'sNew on Prostate Cancer?,organizada por AstraZeneca con la coordinación científica de laDra. Almudena Zapatero y el aval de la Sociedad Española deOncología Radioterápica (SEOR), uno de cada seis hombresdesarrollará cáncer de próstata a lo largo de su vida. Elcáncer de próstata es el segundo tumor más frecuente entre loshombres españoles. En 2006, la incidencia fue de entre 56,3 y 77,2casos al año por 100.000 habitantes y se calcula que en los próximosaños irá en aumento.
"Unode cada seis hombres desarrollará cáncer de próstata a lo largo desu vida", manifestó Almudena Zapatero, médico especialista enOncología Radioterápica del Hospital Universitario La Princesa ymiembro de los grupos de Investigación Clínica en OncologíaRadioterápica (GICOR) y Uro-oncológico (URONCOR), en el marco de lareunión científica organizada por AstraZeneca con el aval de laSociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Durante esteencuentro se recordó que los resultados que se obtengan del estudioGICOR ‒enmarcha actualmente‒ayudarán en gran medida a los oncólogos radioterapeutas en elabordaje de la enfermedad.
"Seestima que en los próximos años, con el envejecimiento de lapoblación, la incidencia de la enfermedad continúe aumentando almenos hasta el año 2020, así como por el desarrollo de técnicasdiagnósticas que permiten la detección de tumores asintomáticosque años atrás pasaban desapercibidos", señala la doctoraZapatero.
Noobstante, desde 1992 se ha demostrado un descenso progresivo de lamortalidad coincidiendo con el uso difundido del PSA, un marcadortumoral de cáncer de próstata. "La elevación en plasma del PSA,una proteína que produce la próstata, es proporcional a la masatumoral presente y, de esta forma, el PSA en sangre es un gran testpara detectar la presencia de un cáncer de próstata", explicaesta oncóloga radioterapeuta. "Cuanto más avanzado sea el procesotumoral, será más frecuente encontrar valores por encima de lanormalidad y estos suelen ser más elevados".
Eneste sentido, la doctora recuerda que el cáncer de próstata noproduce síntomas en las fases precoces de la enfermedad, porque lamayoría de los tumores se originan en la zona periférica de lapróstata, la parte más alejada de la uretra. "Por este mismomotivo, el tacto rectal constituye la exploración más específicapara diagnosticar cáncer de próstata, y en el caso de pacientessanos mayores de 40-50 años existe un consenso en aconsejar uncribaje mediante la determinación en sangre del PSA y posteriorbiopsia si fuera necesario", matiza.
Porotra parte, el tema predominante de la reunión fue el estudio GICOR,cuyo segundo ensayo clínico aleatorizado y multicéntrico fase IIIestá actualmente en marcha. "Su objetivo primordial es definir laduración idónea del tratamiento hormonal cuando se combina conradioterapia a dosis altas en los pacientes con cáncer de próstatalocalizado de riesgo intermedio y alto", manifiesta la doctoraZapatero. Dentro de este estudio, añade, está previsto unsubanálisis sobre la repercusión en el metabolismo óseo deltratamiento hormonal según su duración y otro subanálisis defactores moleculares pronósticos.
"Enesta reunión presentamos los resultados del estudio intermediorealizado con un reclutamiento del 75% en el que se confirma que elesquema terapéutico del ensayo clínico GICOR DART 01 es bientolerado, factible y seguro, por lo que se concluirá según loprevisto", apunta. "Los resultados de este estudio nos permitirána los especialistas tomar las decisiones más adecuadas sobre elempleo de hormonoterapia y radioterapia a dosis altas en pacientescon cáncer de próstata según su riesgo", concluye.
Enel marco de la reunión, los expertos quisieron destacar las cincolíneas fundamentales de investigación actuales para tratar elcáncer de próstata. "En primer lugar, se busca la optimizaciónde radioterapia de alta precisión: radioterapia con modulación deintensidad (IMRT) y guiada por imagen (IMRT), con/sin braquiterapia,que permite desarrollar dosis elevadas en el volumen tumoral conmínima morbilidad y con resultados consolidados", detalla. En estecontexto y aprovechando la ventaja tecnológica que permite la altaprecisión, "se están investigando programas de la denominadaradioterapia hipofraccionada, que consisten en acortar el tiempoglobal del tratamiento, administrando dosis elevadas por cada sesión,con los beneficios que lleva para el paciente y las instituciones ycon resultados esperanzadores".
Asimismo,se está analizando el tratamiento combinado de radioterapia a altasdosis y hormonoterapia en pacientes seleccionados, buscando la mejorsecuencia y duración para cada grupo de riesgo (y en algunos casosde alto riesgo también con quimioterapia en el seno de ensayosclínicos). En tercer lugar, se está investigando el tratamientoradioterápico (con/sin hormonas) tras prostatectomía radical, yasea con intención de evitar la recidiva o como rescate tras larecaída después de la cirugía, así como, por otro lado, laidentificación de factores moleculares con valor pronósticos ypredictivos de respuesta a los tratamientos que permitanindividualizar los mismos.
Porúltimo y en este contexto, concluye la doctora Zapatero, "existeun excelente campo abierto de investigación con nuevas moléculas onuevas dianas dirigidas a modular los factores de crecimiento yangiogénicos implicados en el desarrollo y progresión del cáncer".