Trasplante de órganos y tejidos

Con el lema "Eres perfecto para otros", la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) lanzó recientemente una nueva campaña para la captación de donantes, creando una aplicación para móviles que permite obtner directamente la tarjeta de donante de órganos. España ocupa el primer lugar del mundo en donación de órganos, pero los donantes nunca son suficientes y en los últimos tiempos la reducción de los accidentes de tráfico y el aumento de la esperanza de vida ha hecho que se reduzca el número de donaciones.

Hazte donante

Para poder realizar trasplantes es fundamental obtener donantes. La donación de órganos y tejidos es el mayor gesto de solidaridad de nuestros días. Hacerse donante es una decisión personal que puede salvar vidas. La donación es el compromiso de ceder los órganos y tejidos sanos que ya no nos serán necesarios una vez muertos, pero que pueden continuar viviendo y dando vida en el cuerpo de otras personas.

En España, por ley, cualquier persona fallecida es un donante potencial a no ser que la familia deniegue su permiso. Sin embargo, al hacerse donante, la persona expresa su deseo personal y otorga la autorización legal para que se pueda disponer de sus órganos para ser trasplantados a otras personas. Jamás se realiza una extracción de órgano o tejido para la donación sin el permiso de los familiares, pero la voluntad de donar del fallecido suele ser fundamental para la decisión de la familia.

En la página web de la Organización Nacional de Trasplantes se encuentra toda la información necesaria para hacerse donante. También se puede registrar y enviar el compromiso de donación por Internet y el interesado recibirá un carnet de donante por correo. Existe asimismo una aplicación para móviles que permite cumplir con este objetivo. Es importante que la persona donante lleve consigo el carné de donante. En caso de muerte, portar este carnet pone en marcha rápidamente el dispositivo de donación, aumentando las posibilidades del órgano a trasplantar, ya que en el trasplante de órganos el tiempo es oro.
 

Ser donante vivo

Cada día se realizan más trasplantes de donante vivo. Los órganos pares, como los pulmones o los riñones, y la posibilidad de utilizar parte de un órgano para trasplante, como en el caso del hígado, hacen posible la donación inter vivos. También la donación de sangre permite la realización de trasplantes de médula ósea, muy necesaria para el tratamiento de la leucemia. Este tipo de donación debe garantizar la salud y libertad del donante como primera exigencia. El donante puede negarse a continuar en cualquier momento del proceso y debe ser advertido de cualquier riesgo para su salud. Sin embargo, la carencia de órganos de donante fallecido ha desarrollado mucho hoy en día este tipo de trasplantes. La generosidad del donante es la base de este tipo de trasplantes.

Existen varios tipos de organización para realizar trasplantes en todo el mundo y algunos utilizan instalaciones y especialistas médicos privados, lo que impide el acceso a los mismos a las personas pobres. También esta privatización de los trasplantes ha fomentado el tráfico de órganos, siendo los más ricos los únicos que tienen acceso a un órgano sano.

Sin embargo, es el sistema español, ya famoso en todo el mundo e imitado por algunos países, el que está cosechando los mejores resultados, facilitando el trasplante a todos los ciudadanos con igualdad, justicia y equidad.

El sistema español de trasplantes se basa en la donación altruista de órganos y en el control de todo el proceso del trasplante, desde el donante hasta el receptor, por el sistema sanitario público. Nadie puede comprar o vender un órgano y es el estado el que controla el proceso. Este sistema garantiza la igualdad y la equidad para los pacientes y un mejor aprovechamiento de los órganos disponibles.

Desde el primer instante, en que se detecta un posible donante, se pone en marcha un complicado dispositivo que garantiza que el órgano obtenido va a ser extraído del donante, transportado con la mayor celeridad y garantía, y trasplantado al paciente receptor que más lo necesita, independientemente de su nivel económico y de su posición social. El trasplante de órganos y tejidos depende, por tanto, de una buena organización.