La agencia española de referencia en gestación sustitutiva Subrogalia ha hecho público hoy un comunicado con su opinión acerca de la nueva regulación sobre maternidad subrogada que quiere diseñar el Gobierno español para definir los límites de esta práctica.
Cada año se dan entre 800 y 1.000 casos de gestación subrogada por parte de ciudadanos españoles. Pese a que en España es un procedimiento "alegal", sí se permite la inscripción de los nacidos mediante esta práctica. Ante esta contradicción, el Gobierno ha anunciado una futura ley que determine a qué han de atenerse tanto las madres gestantes como los padres comitentes que eligen la gestación subrogada para tener un hijo.
Uno de los primeros aspectos que miembros del Ejecutivo han destacado es la necesidad de evitar que exista un intercambio económico entre la mujer gestante y las personas que acudan a la gestación subrogada, ya que según los portavoces gubernamentales el ordenamiento jurídico español no permite el ánimo de lucro en cualquier tipo de donación.
Desde Subrogalia se alerta que limitar la compensación económica que reciben las madres gestantes reduciría de forma drástica las voluntarias para ejercer esta práctica. Este fue el caso de Grecia, que limitó a 10.000 euros la retribución económica que recibirían las madres gestantes y con ello se consiguió que en los 12 años que lleva vigente la ley, solo se hayan producido 164 casos de gestación subrogada en Grecia, en los cuales 60% de las madres gestantes fuesen extranjeras, ya que las ciudadanas griegas no estaban dispuestas a poner en riesgo su salud por esta compensación económica.
La agencia española también alerta sobre otras posibles medidas que podría incluir la futura normativa española. La nueva ley podría limitar la publicidad de estas agencias y también que se debería crear un Registro de madres gestantes. "Si se prohíbe que las agencias se den a conocer, ¿cómo podrían acceder las personas interesadas a este procedimiento?", comenta Dídac Sánchez, presidente de Subrogalia. Del mismo modo, Sánchez argumenta que si crease este futuro Registro "no tendría sentido si lo que se pretende es eliminar la compensación económica que reciben las madres gestantes. ¿Qué mujer querría formar parte de un censo al que únicamente se podría acceder judicialmente sin recibir nada a cambio, para parejas desconocidas?".
El responsable de Subrogalia también es crítico con la posibilidad de que la maternidad sustitutiva se reduzca a casos "excepcionales" y que únicamente se pueda realizar cuando exista una justificación médica debidamente documentada. "Con estas medidas, se excluirían casos como mujeres que hayan alcanzado la menopausia, hombres solteros, parejas homosexuales masculinas. De esta forma se convertiría en una práctica excluyente para muchos colectivos que querrían acogerse a este método para tener un hijo".
Desde Subrogalia se aboga por realizar "un debate serio con la participación de todas las partes implicadas en el proceso para hacer frente a esta realidad social que cada día está más en las agendas de los países. Es necesario plantear el tipo de modelo de gestación sustitutiva que se quiere implantar en España para analizar los pros y los contras de las posibles medidas que se están planteando para desarrollar la ley que regule que este proceso, pero que resuelva de un modo efectivo las necesidades de la misma, y no se limite a un "cortar y pegar "de leyes de países vecinos que se han mostrado claramente ineficientes y que han cerrado en falso el debate".
La gestación subroga altruista, se ha mostrado ineficiente en los países como Reino Unido, Grecia, o Canadá, donde el número de procesos es muy bajo, debido a las dificultades y restricciones impuestas por sus respectivas legislaciones, y sus ciudadanos tienen que acabar yendo a terceros países para poder realizar sus procesos. Una vez más, se regularía de forma ineficiente, dejando la "herida abierta" ya que cientos de parejas seguirían sin poder acceder a esta técnica de reproducción asistida.