Conciliar el trabajo con el cuidado de un bebé puede resultar agotador y llegar a convertirse en una labor complicada. Y es que, según la Organización Mundial del Trabajo, sólo el 55% de las mujeres que se convierten en madres vuelve a su puesto y jornada laboral habituales debido a las complicaciones que supone la maternidad a la hora de ajustar su vida personal y profesional. De hecho, la incorporación laboral es el principal motivo de abandono de la lactancia materna.
‘¡Amamantar y trabajar, logremos que sea posible!' es el lema bajo el que se celebra, entre el día 1 y el 7 de agosto, la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar esta alimentación natural de los recién nacidos y concienciar sobre la importancia de su conciliación con la vida laboral para contribuir así a no interrumpir el desarrollo profesional de las mujeres.
La importancia del periodo de lactancia se debe a que la leche materna contiene todos los nutrientes (vitaminas, grasas y proteínas) que el recién nacido necesita para desarrollar un crecimiento saludable. No obstante, en ocasiones pueden aparecer dificultades que complican la alimentación del bebé. En estos casos, la homeopatía puede ser una aliada, ya que ofrece diversas ventajas sin que la leche materna se vea alterada.
Los trastornos físicos más comunes derivados de la lactancia son las grietas, fisuras e inflamación en los pezones, que hacen que dar el pecho al bebé sea muy doloroso. También tiene especial interés la presentación de mastitis, las cuales pueden conllevar la retirada de la lactancia materna. En este sentido, los medicamentos homeopáticos son útiles para la madre mientras da el pecho al recién nacido. Incluso pueden ayudar a la hora de promover la secreción de leche cuando ésta no ha subido de manera natural e incluso a la hora de una eventual retirada de dicha lactancia si fuera necesario, puesto que el mecanismo de acción de la homeopatía busca ayudar al paciente a restablecer el equilibrio natural de su organismo.
Aparte de los trastornos relacionados con la propia lactancia, los medicamentos homeopáticos también pueden administrarse en caso de múltiples patologías asociadas a la lactancia, situación ésta de especial interés cuando el paso de la medicación convencional a la leche puede ser contraproducente para el bebé. De esta manera, pueden ser de utilidad para tratar el insomnio, el cansancio, los resfriados, la gripe, los síntomas alérgicos, etc. Todo ello sin que pueda llegar a alterarse el proceso de formación de leche o la misma lactancia y con completa seguridad para el lactante.
De hecho, gracias a las ventajas que presenta la homeopatía durante el embarazo y la lactancia, cada vez son más mujeres las que recurren a ella durante estas etapas de su vida. Incluso hasta un 8% de las usuarias españolas que utilizan homeopatía entre los 30 y los 40 años, la emplean para la preparación al parto y la recuperación postparto donde se ha demostrado muy eficaz.
Si deseas ampliar información sobre la lactancia materna y la utilidad de la homeopatía en el abordaje de los trastornos asociados a ella, te ofrecemos la posibilidad de entrevistar al Dr. Jorge Manresa, médico, pediatra, Especialista Universitario en Homeopatía, Profesor del Centro de Enseñanza y Desarrollo de la Homeopatía (CEDH) y bloguero en www.hablandodehomeopatia.com.