Se trata de un posicionamiento donde se proponen 12 líneas de actuación ante la previsible saturación del sistema sanitario.
Desde la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) y la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFiCC) expone entre otras cuestiones que:
Los profesionales de la Atención Primaria disponen del conocimiento, habilidades, actitudes y experiencia como para hacer frente tanto a la atención como a las grandes adaptaciones y retos que tenemos por delante.
Que hay que reiterar con intensidad a la población la importancia de las medidas higiénicas y de confinamiento en casa, y sancionar a quien no siga este confinamiento.
Los Centros de Atención Primaria ya han desarrollado planes de contingencia propios y reorganizado horarios y recursos físicos y humanos. También deben llevar planes para atender a aquellos dispositivos que el Departamento de Salud habilite (hoteles u otros tipos de espacios temporales).
Igualmente piden que la administración pública los libere de tareas administrativas y se facilite la gestión telemática y el teletrabajo de los profesionales cuando se pueda.
Ante el colapso vivido por otros teléfonos centralizados (061, 112), hay que aconsejar a la población el contacto telefónico con su centro de Atención Primaria.
Y hacen un llamamiento para disponer de mascarillas y Equipos de Protección Individual porque es imprescindible proteger los profesionales.
También demandan una atención especial a los pacientes más vulnerables y aquellos que no dispongan de las condiciones domiciliarias necesarias para hacer frente a la enfermedad, trabajo social y servicios de atención domiciliaria.
Asimismo, consideran que la coordinación entre centros residenciales y sociosanitarios y los Centros de Atención Primaria es ahora más que nunca esencial.