El temor más común de la mayoría de las parejas que acaban de conseguir un embarazo es que se produzca un aborto espontáneo, es decir, la interrupción de la gestación de forma involuntaria. Cuando esto ocurre en más de dos o tres gestaciones se habla de abortos de repetición, un problema que se produce en un 15% de los embarazos. Para ayudar a reducir los abortos de repetición, la Clínica Ginefiv ha incorporado una innovadora técnica de cultivo que mejora los resultados en la fecundación in vitro.
A través de este pionero método se incluye en el cultivo un componente de estimulación que hace posible que se genere en el laboratorio un embrión con un desarrollo semejante al proceso natural. Con estos embriones transferidos posteriormente al útero, los pacientes con abortos de repetición tienen más posibilidades de que la gestación salga adelante.
Aunque esta técnica está especialmente indicada para pacientes que han sufrido abortos de repetición, también es frecuente que recurran a ella pacientes que se han sometido a varios ciclos de fecundación in vitro fallidos.
Las patologías uterinas, embriones genéticamente dañados o alteraciones en la coagulación de la sangre son algunas de las causas habituales del aborto. Por otro lado, el 60% de los abortos de repetición se deben a alteraciones cromosómicas o genéticas.
Aunque los tratamientos de reproducción asistida no garantizan el embarazo en todos los casos, sí podrían ayudar a que la gestación siga adelante mediante tratamientos complementarios.