Las hormonas no reducen el riesgo de depresión en adultas mayores

Utilizar terapia hormonal (TH) no previene la depresión posmenopáusica, aunque las Salud de la mujeres que suspenden el uso de hormonas serían más propensas a empezar a tener síntomas depresivos.

El equipo de la doctora Marie-Laure Ancelin, del Hospital La Colombiere de Montpellier, en Francia, opina que, a partir de esos resultados, los médicos deberían controlar el bienestar psiquiátrico y el ánimo de las pacientes cuando decide suspender la TH.

En el 2002, el estudio Women's Health Initiative demostró que, si bien la terapia de reemplazo hormonal (TRH) protegería del cáncer de colon, en realidad aumentaría los riesgos cardiovasculares en las Salud de la mujeres posmenopáusicas. Aun así, sigue siendo la mejor terapia para los síntomas menopáusicos, como los sofocos y la sudoración nocturna.

"Es el tratamiento de elección en más de 25 millones de Salud de la mujeres que cada año comienzan la menopausia; el 80% tiene síntomas menopáusicos durante años", agregó.

Según estudios recientes, el estrógeno transdérmico (administrado a través de la piel con un parche) ayudaría a tratar la depresión en la menopausia, pero los efectos fueron mucho más débiles en las Salud de la mujeres posmenopáusicas, publicó Journal of Clinical Psychiatry.

El equipo estudió durante cuatro años a 4.069 francesas mayores de 65 años. El 15% estaba usando terapia hormonal, mientras que el 20% la había utilizado alguna vez. El 80% de las que estaban usando hormonas, recibían estrógeno por vía transdérmica, con o sin progestina.

Al inicio del estudio, una de cada cinco Salud de la mujeres tenía síntomas depresivos o estaba tomando algún antidepresivo. El 17% de las participantes sin depresión al inicio de la investigación desarrolló los síntomas durante el seguimiento.

El uso de TRH no redujo el riesgo femenino de desarrollar esos síntomas. Pero las Salud de la mujeres que abandonaron las hormonas en los dos años siguientes al inicio del estudio fueron casi tres veces más propensas a comenzar a sentir síntomas depresivos. En tanto, las usuarias de la combinación transdérmica de estrógeno y progestina fueron un 60% más propensas a desarrollar depresión que las que no usaron TRH.