La práctica de ejercicio físico es beneficiosa en los pacientes con cáncer

Sanitas Hospitales lidera un programa pionero en el ámbito sanitario que promueve la actividad física para ayudar a los pacientes oncológicos y a las personas que han superado esta enfermedad a tener una mejor recuperación y una mayor calidad de vida.

Entre otros efectos positivos, la práctica de ejercicio en pacientes con cáncer supone una mejora en los niveles de fuerza, en el sistema inmunitario y una disminución de la sensación de cansancio que hace que el paciente tenga una mejor tolerancia a los tratamientos y disminuya sus efectos secundarios. Además, la práctica de ejercicio favorece la realización de las tareas cotidianas y la recuperación de las funciones que se pierden por la enfermedad y los tratamientos.

El proyecto, denominado Programa Oncológico de Mejora Física, se basa en el diseño de un programa personalizado de actividad física orientado a mejorar las capacidades fisiológicas y emocionales de los pacientes que padecen o han padecido un cáncer. En palabras de Margarita Feyjóo, jefe de Servicio de Oncología del Hospital Sanitas La Moraleja, "lideramos un proyecto pionero en la sanidad, convencidos de la importancia que tiene ofrecer una atención integral en el tratamiento del cáncer. El objetivo es optimizar la calidad de vida y el estado de salud de estos pacientes, poniendo a su disposición un programa de actividad física adaptado a sus necesidades, con el que además consiguen una mentalidad más positiva para combatir la enfermedad".

En el plano físico, se persigue mitigar el cansancio que suelen provocar los tratamientos contra el cáncer, mejorar la capacidad funcional, incrementar los niveles de fuerza, ampliar la capacidad ventilatoria y reforzar el sistema inmunitario. En el plano emocional, la actividad física influye positivamente en la motivación y la autoestima. "Las personas con enfermedades oncológicas sufren alteraciones del aspecto físico que conllevan una insatisfacción corporal y un deterioro de la percepción de la propia imagen. Con esta terapia el paciente aprende a unir cuerpo y mente y descubre que su cuerpo todavía puede ayudarse a sí mismo a luchar contra la enfermedad", explica la Dra. Feyjóo.