Según datos del ‘Documento internacional de consenso sobre apnea obstructiva del sueño', se estima que un 19 % de la población general tiene un número de apneas-hipopneas por hora superior a 10 y que entre el 3 % y el 6 % de la población adulta presenta apnea obstructiva del sueño grave, definida como un índice de apnea-hipopnea (IAH) mayor o igual a 30. El diagnóstico y el tratamiento precoz de la apnea obstructiva del sueño (AOS) es fundamental, ya que ésta se asocia con múltiples comorbilidades, entre ellas diabetes, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, y enfermedades neurodegenerativas.
Según las actuales guías de práctica clínica para el manejo de la apnea obstructiva del sueño, la cirugía de la vía aérea superior está indicada de forma previa a cualquier otro tratamiento en caso de hipertrofia amigdalar importante, así como para mejorar la tolerancia de la terapia con presión positiva (CPAP) si su utilización no es óptima. En el caso de no existir indicación de tratamiento con CPAP, las citadas guías también recomiendan el recurso a la cirugía junto con los dispositivos de avance mandibular, en una decisión que debe ser siempre individualizada y consensuada con los pacientes.
Un estudio liderado por investigadoras del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia y presentado en el último congreso de la Sociedad Española de Sueño (SES), celebrado hace unas semanas en Santiago de Compostela, ha demostrado que la cirugía de la vía aérea superior puede mejorar la AOS de forma "notable" y que esa mejoría en diversos parámetros, entre ellos el índice de apnea-hipopnea, es sostenida en el tiempo al menos hasta los 80 meses (más de seis años y medio) tras la intervención si no hay un aumento de peso. Hasta ahora ningún estudio había realizado un seguimiento tan a largo plazo a pacientes que pasan por una cirugía de la vía aérea superior para el abordaje de la AOS.
"Hay estudios previos que demostraban que la cirugía, cuando es efectiva, mantiene sus resultados en el tiempo. Por ejemplo, conocíamos que los test de simulación de conducción no empeoran a lo 4 años de la cirugía. Los hallazgos de nuestro estudio respaldan aún más la cirugía de la vía aérea superior como una herramienta eficaz y relativamente estable a lo largo del tiempo para reducir los parámetros asociados a la AOS, lo que mejora la calidad del sueño y reduce los riesgos asociados a esta afección", destaca la doctora Marina Carrasco, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Sueño y una de las autoras del estudio.
Otros estudios previos, de hecho, ya habían apuntado también a que los pacientes con AOS que son operados presentan menor riesgo de demencia, enfermedades cardiacas o diabetes y menor riesgo de morbimortalidad.
Importancia del seguimiento
Según las autoras del estudio, los resultados del mismo también ponen en valor la importancia del seguimiento de los pacientes a largo plazo para monitorizar los posibles cambios y optimizar los resultados clínicos, algo que, según Carrasco "desgraciadamente no se lleva a cabo en la mayoría de los servicios de Otorrinolaringología debido especialmente a la alta presión asistencial".
"Sabemos que en la vida del paciente pueden pasar muchas cosas, como por ejemplo un aumento de peso, que podría hacer empeorar la apnea obstructiva del sueño. Y, por otra parte, sabemos que con la edad se dan cambios fisiológicos en la vía aérea que podrían favorecer la aparición de nuevo de la AOS. Por todo ello es importante realizar el seguimiento más allá del primer año tras la intervención, ya que es la única manera de poder ofrecer alternativas terapéuticas al paciente si se dan estos cambios", concluye la especialista.