"La juventud es buena para todo, también para la maternidad. Yo siempre les digo a mis pacientes que hay cosas que se pueden hacer en todas las etapas de la vida, pero ser madre solo se puede hacer de joven". Esta es una de las conclusiones más relevantes a las que ha llegado el doctor Pascual Sánchez, director médico de las Clínicas Ginemed, centro con una larga experiencia en el ámbito de la salud de la mujer y la reproducción humana, durante un encuentro informativo celebrado este martes en la sede de la agencia de noticias Servimedia.
El doctor Sánchez ha comenzado su intervención resaltando la importancia de que la mujer tenga hijos a una edad adecuada, ya que "el carácter de la función reproductora es ‘especial', debido a que la mujer nace con el número de óvulos que va a tener durante toda su vida, y el paso del tiempo produce deterioros celulares".
En este sentido, ha puesto el énfasis sobre el descenso importante en la cantidad de óvulos disponibles en el cuerpo de la mujer y en su progresiva pérdida de calidad. A este respecto, ha mencionado dos de las dificultades asociadas al paso del tiempo en la reproducción humana, como la lógica pérdida de fertilidad y la aparición de errores que no se producen de forma tan habitual en edades más tempranas, como el incremento de la tasa de abortos o nacimientos con dificultades cromosómicas.
El director médico de las Clínicas Ginemed, con sede en Sevilla, ha apuntado a la "incorporación de la mujer al mercado laboral" como una de las principales causas por las que la maternidad se ha retrasado de manera considerable en la sociedad actual".
Sin embargo, el doctor Pascual Sánchez ha señalado como una circunstancia curiosa el hecho de que "hemos incorporado a la mujer al mercado laboral, pero no la hemos liberado de una serie de cargas, como el cuidado de los niños o ciertas tareas domésticas".
Sánchez ha calificado el retraso de la maternidad como un "problema global que se debe abordar como una cuestión de Estado y en el que la clase política debe tomar conciencia" y ha asegurado que "cuando hay un problema que atañe a la sociedad en su conjunto, las soluciones deben venir desde arriba".
Por otro lado, en el encuentro se han planteado una serie de posibles medidas desde el punto de vista médico que se podrían llevar a cabo para desterrar una serie de enfermedades hereditarias o en el caso de que el retraso de la maternidad no se pudiese evitar.
Una de ellas es la congelación de óvulos, que el doctor Sánchez ha calificado de "solución". "Cuando no se puede hacer una cosa –ha indicado– hay que ver qué se puede hacer para paliarlo. Si no se puede tener hijos, más vale guardar óvulos que ahora están en buenas condiciones por si algún día son necesarios".
Otra es el ‘matching genético', técnica con la que, mediante un análisis de sangre, es posible diagnosticar más de dos centenares de dolencias genéticas de transmisión hereditaria. En este sentido, Sánchez ha afirmado que, gracias a esta técnica, "conocemos algunos errores en el código genético, los hemos aprendido a descifrar y empezamos a desentrañar la importancia que tiene ese tipo de errores en el desarrollo de algunas enfermedades".
Finalmente, Sánchez ha hecho alusión al coste que podría tener para una pareja considerar una técnica como el ‘matching genético'. "Los precios están por debajo de los 1.000 euros e irán bajando a medida que los procedimientos se vayan automatizando. En cinco o diez años, tendremos precios muy asequibles, que estarán en torno a los 100 euros", ha concluido.