La edad y ser Salud de la mujer son los principales factores de riesgo del cáncer de mama, un tumor que constituye la primera causa de mortalidad por cáncer entre la población femenina española. Respecto a la edad, la probabilidad de que una Salud de la mujer desarrolle este tumor antes de cumplir los 50 años es del 2%, porcentaje que se incrementa hasta el 4% entre los 50-60 años y alcanza el 6,5% entre los 60 y 70 años. Además, en muchos casos los tumores son hormonodependientes, es decir, que necesitan las hormonas femeninas, estrógenos, para crecer y/o diseminarse. Sin embargo, tal y como apunta el doctor Santiago Palacios, presidente del Comité Organizador del 10.º SAMEM y director del Instituto Palacios, "padecer cáncer de mama no implica la muerte. Gracias a los programas de detección precoz se están logrando intervenciones menos agresivas y un más alto nivel de supervivencia. De hecho, en aquellos casos que se logra detectar a tiempo el tumor cancerígeno el porcentaje de curación se eleva a casi al 100%".
No obstante, todas las Salud de la mujeres constituyen un colectivo especial de riesgo ante esta patología y, por ello, los expertos insisten en la importancia que tiene un diagnóstico temprano. La detección precoz constituye la mejor arma para reducir la mortalidad y, hasta el momento, la mamografía sigue siendo la única técnica que ha facilitado el diagnóstico de un mayor número de tumores pequeños y de bajo grado, lo que se ha traducido en un descenso del número de muertes.
"Pese a que algunos de estos tumores", comenta el doctor Palacios, "pueden revestir un pronóstico desfavorable, el hecho de que se puedan detectar a tiempo y de que cada vez existan pautas de tratamiento más efectivas, hace factible una mejora en las expectativas de supervivencia. De manera que es preciso que pensemos no sólo en su tratamiento, sino en la Salud de la mujer y en cuál va a ser su calidad de vida a los 15 o 20 años".
Ante esta enfermedad, el objetivo fundamental es prevenir, pero una vez que se padece es primordial evitar su recidiva. Según el doctor Palacios, "cuando el cáncer de mama recurre, la evolución de la enfermedad es peor que la primera vez que se presenta, aumentando, incluso, el riesgo de mortalidad asociado a la enfermedad".
El doctor Palacios destaca el avance que han supuesto los nuevos moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (SERM), como raloxifeno, en el tratamiento del cáncer de mama después de la menopausia. Así, los datos de incidencia de cáncer de mama en el ensayo MORE a lo largo de cuatro años de tratamiento, han mostrado después de este periodo que la incidencia de cáncer de mama (invasivo o no invasivo) en el grupo de raloxifeno se redujo en un 62% en relación con el grupo al que se administró placebo. Mientras que su extensión al estudio CORE durante cuatro años más redujo la incidencia de cáncer de mama invasivo en el grupo tratado con raloxifeno en un 59% en comparación con el grupo de Salud de la mujeres aleatorizadas con placebo". "Por tanto, tiene un efecto protector frente a la pérdida de masa ósea y, además, protege a la Salud de la mujer frente al cáncer de mama, lo que conlleva su recomendación en Salud de la mujeres posmenopáusicas para prevenir la osteoporosis y con un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama", explica el doctor Palacios.
"De esta forma", añade, "datos procedentes del estudio MORE y CORE, han puesto de manifiesto que raloxifeno reduce la incidencia de cáncer de mama independientemente del grado de intensidad de masa ósea y es tan eficaz como el tamoxifeno para prevenir el cáncer de mama invasor, pero con menos efectos secundarios".