La mujer durante la menopausia experimenta numerosos cambios que, en ocasiones, pueden llegar a afectar a u calidad de vida. Entre otros trastornos, las mujeres sufren una alteración natural del sistema metabólico debido al fin del ciclo menstrual, lo que puede provocar un cambio genérico hormonal.
Entre los síntomas ocasionales que pueden experimentar, se encuentran los sofocos, ansiedad, alteraciones del rendimiento físico e intelectual como la dificultad de concentración o aprendizaje, retención de líquidos, aumento de peso, dolores y disminución del deseo sexual.
La crioterapia en cabina se presenta como un medio para calmar estos síntomas. Esta técnica, basada en la exposición del cuerpo a bajas temperaturas, actúa como un regenerador celular, mejorando el control del sistema de tensión arterial y mitigando el efecto de los sofocos.
Además, gracias a esta técnica, el metabolismo experimenta una enorme descarga de endorfinas que produce una sensación de bienestar que mejora el deseo sexual y las capacidades intelectuales y físicas.
Por otro lado, la crioterapia actúa como método para quemar grasas mediante el impulso de la microcirculación. Además, reduce los problemas de celulitis y refuerza la turgencia cutánea aumentando la oxigenación y la nutrición de la piel, lo que implica resultados positivos en el aspecto exterior del cuerpo al favorecer la eliminación de líquidos.