En el contexto del Día Mundial de la Osteoporosis, la Asociación Española contra la Osteoporosis (AECOS), en colaboración con UCB, organiza "La Semana de la Osteoporosis" bajo el lema "Detente en la primera, haz que la primera fractura sea la última", cuyo objetivo es informar y concienciar a la población general sobre la importancia de la prevención ante esta enfermedad sistémica, en la que la infancia juega un papel fundamental y que afecta a casi tres millones de españoles.
La iniciativa, que tiene lugar del 22 al 26 de octubre en Madrid, cuenta con varias actividades como un taller de valoración de la masa corporal, un taller de rectas ricas en calcio y un paseo osteosaludable.
La osteoporosis, que afecta a tres millones de personas en España, se caracteriza por una masa ósea baja y un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, que conducen a una mayor debilidad de los huesos y a un aumento del riesgo de fracturas. Además, en muchas ocasiones no presenta una sintomatología concreta hasta que se produce la primera fractura. Ante esto, Carmen Sánchez Chicharro, presidenta de AECOS, comenta que "la osteoporosis se considera la enfermedad silenciosa del siglo XXI".
Una dieta rica en calcio, realizar frecuentemente actividad física adecuada a las necesidades de estos pacientes y evitar las fracturas dentro de lo posible, tanto en el hogar como en la calle, son las principales medidas para prevenir la osteoporosis. Carmen Sánchez, comenta que "el ejercicio físico y la alimentación rica en calcio deberían comenzar ya en la infancia, una época clave para la prevención de la enfermedad. Así, el pico de masa ósea se consigue alrededor de los 25 años, por lo que debemos intentar incrementarlo desde los primeros años de vida".
Además de aportar al organismo una dieta rica en calcio y ejercicio físico desde los primeros años de vida, desde la asociación se recuerda la importancia de que tanto hombres como mujeres entre los 40 y los 50 años se sometan a la primera densitometría ósea. Concretamente, en el caso de las mujeres, debería realizarse después de la menopausia, momento en el que, debido a la perdida de estrógenos, se incrementa el riesgo de pérdida de masa ósea.