Según datos de la clínica Ginefiv, en los últimos cinco años se ha multiplicado por 2,5 la cifra de mujeres solteras que acuden a un centro de reproducción asistida. A pesar de la actual situación económica, este último año se ha mantenido el número de pacientes solteras que acudieron a consulta durante el pasado 2011.
Gracias a las técnicas de reproducción asistida más mujeres pueden tener un hijo propio aunque no tengan pareja
La edad media de las mujeres que optan por la maternidad en solitario se sitúa en más 39 años, edad en la se tienen mayores dificultades en la gestación, ya que ha disminuido la reserva ovárica y los óvulos son de peor calidad.
Gracias al mayor acceso a las técnicas de reproducción asistida, cada vez más mujeres pueden tener un hijo propio aunque no tengan pareja. Según explica la doctora Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de Ginefiv,"las opciones que la reproducción asistida ofrecen a las madres solteras para lograr el embarazo son exactamente las mismas que a cualquier otra mujer, con la diferencia de que se tendrá que recurrir a la donación de semen para obtener el gameto masculino".
Para ello, se busca un donante joven y sano que tenga unas características fenotípicas similares a la madre con el objetivo de que el bebé sea lo más parecido posible.
Dependiendo del perfil de la paciente, se podrá realizar una inseminación artificial , en el caso de que sea sana y fértil, o se efectuará una fecundación in vitro, principalmente a partir de los 38 años, donde se reduce la capacidad ovocitaria y la tasa de anomalías cromosómicas es más alta.