La concienciación sobre la importancia de seguir hábitos de vida saludables se ha incrementado, sin embargo, el consumo de tabaco continúa siendo uno de los principales retos para salud pública. Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, los resultados del VIII Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon muestran que el 36,5 % de los españoles fuma, lo que supone un aumento de casi tres puntos porcentuales respecto al año anterior.
El estudio evidencia, no obstante, una mayor intención de abandono de este hábito: el 65,2 % de los fumadores afirma haber intentado dejar de fumar en alguna ocasión, una cifra que también crece frente a al 63,4 % registrado en la edición anterior.
Si atendemos al gasto mensual en cigarrillos, el consumo mayoritario se sitúa entre los 50 y los 100 euros para el 41,3 % de los fumadores, mientras que desciende el porcentaje al 36,5% de quienes destinan a este hábito menos de 50 euros al mes, reflejando grandes divergencias la cantidad de presupuesto que se destina a la compra de tabaco. El tabaquismo presenta diferencias relevantes según el perfil sociodemográfico. Los hombres fuman más que las mujeres (38,4 % frente a 34,8 %), y la mayor prevalencia se concentra entre los 26 y los 40 años (43,9 %) y los 41 a 55 años (43,2 %). En cambio, el hábito desciende entre los jóvenes de 18 a 25 años (29,5 %) y los mayores de 65 años (23,6 %).
Asimismo, el consumo es más frecuente entre personas con empleo (43 %), con hijos (40,3 %) y entre quienes perciben su estado de salud como negativo (40,1 %), lo que evidencia la relación entre el tabaquismo y otros factores de bienestar y estilo de vida.
Por otro lado, el estudio analiza también la evolución del vapeo, que continúa siendo minoritario, pero crece de forma sostenida. En 2025, el 12,6 % de los encuestados reconoce vapear, frente a menos del 10 % en 2024, y casi la mitad de la población (49,5 %) afirma conocer a alguien que ha sustituido el tabaco por cigarrillos electrónicos.
A pesar de ello, la percepción del riesgo sigue dividida: el 55,5 % considera que vapear es igual de perjudicial que fumar, el 22,5 % cree que es incluso más dañino y un 22 % lo percibe como menos perjudicial.
Y, en pleno auge del uso de cigarrillos electrónicos, el estudio revela que es más habitual entre hombres (15,4 %) que entre mujeres (9,9 %) y alcanza su mayor incidencia entre los 26 y 40 años (22,7 %), mientras que entre los mayores de 65 años apenas llega al 3,3 %.
En conjunto, estos datos reflejan que, pese a los avances en concienciación, el tabaquismo sigue siendo un desafío relevante para la salud de la población española. El incremento del consumo, el impacto económico del hábito y el crecimiento del vapeo ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la prevención, la información y las iniciativas de abandono del tabaco para avanzar hacia una sociedad libre de humo.