El incumplimiento terapéutico afecta a casi el 50% de los pacientes con tratamientos crónicos

El impacto de la adherencia o cumplimiento terapéutico es un problema sanitario de gran magnitud. Se estima que el incumplimiento afecta a casi al 50% de los pacientes con tratamientos crónicos y al 20% de los pacientes con agudos. Por ello, un equipo multidisciplinar de expertos han publicado un documento de consenso en adherencia o cumplimiento terapéutico.

El objetivo del documento es concienciar del impacto real y alcance del incumplimiento terapéutico en los enfermos crónicos para discernir cómo afecta a su salud y al sistema sanitario y, de esta manera, trazar las líneas a seguir para minimizar los costes asociados al incumplimiento con la elaboración de programas específicos para favorecer la adherencia a los tratamientos.

En España, como se recoge en este documento, el impacto de la falta de adherencia al tratamiento farmacológico alcanza cifras relevantes y describe el verdadero alcance de este problema sanitario. Asimismo, según la evidencia recogida en este documento existen abundantes referencias que relacionan la falta de cumplimiento de los tratamientos con un aumento de la morbimortalidad.

Por ello, además de provocar un descenso en la calidad de vida del paciente y de poner en riesgo su salud, genera costes considerables. Los autores aportan claves encaminadas a mejorar el bienestar de los pacientes y a la sostenibilidad del sistema sanitario, ya que el cumplimiento terapéutico se asocia a una disminución de la mortalidad global. Este trabajo multidisciplinar llega a la conclusión de que mejorar el cumplimiento terapéutico repercute de forma muy positiva en la eficiencia de los planes de salud y las políticas sanitarias.

Según la evidencia científica no existe una única intervención efectiva, sino la combinación de las mismas. Entre estas estrategias, una de las más efectivas consiste en educar al paciente acerca de su enfermedad, de forma individual y grupal, reforzando la motivación, concienciando al paciente y desarrollándose especialmente en colaboración con los diferentes profesionales sanitarios (médicos, enfermeros y farmacéuticos). El uso de llamadas telefónicas o el envío de cartas que ayuden al paciente a recordar citas con el profesional sanitario o que fomenten el cumplimiento pueden también ayudar a aumentar la adherencia.

En un terreno más práctico, se propone el uso de tarjetas de control y automedición, la realización de programas personalizados de dosificación, el aprendizaje de técnicas y uso de material que permitan el autocontrol de la enfermedad (tensiómetro en hipertensos, por ejemplo) y fomentar las recompensas en caso de cumplimiento superior al 90% (felicitaciones, aumento del tiempo entre citas, etc.).