Según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard y el Hospital de Brigham y las Mujeres en Boston (Estados Unidos), publicado en la revista Neurology, el riesgo de padecer párkinson podría descender hasta un 38% con la toma de ibuprofeno dos o tres veces por semana.
Los investigadores han indicado que el ibuprofeno podría reducir la inflamación en el cerebro que contribuye a la enfermedad de Parkinson. La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva. Esta enfermedad representa el segundo trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, situándose únicamente por detrás de la enfermedad de Alzheimer.
Los científicos descubrieron que las personas que participaron en el estudio que tomaban ibuprofeno de forma regular tenían un 38% menos de riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson en comparación con aquellos que no tomaban el fármaco. Después de un análisis más grande que combinó otros estudios sobre el uso del medicamento, los investigadores descubrieron que los consumidores de ibuprofeno tenían un 27% menos de riesgo de desarrollar la enfermedad en comparación con quienes no los tomaban.
Los investigadores han advertido que este estudio no significa que las personas que ya tienen la enfermedad de Parkinson deban empezar a tomar ibuprofeno. El consumo regular del ibuprofeno puede tener efectos adversos, como el aumento del riesgo de sangrado gastrointestinal, por lo que, sería necesario evaluar si compensarían en cada caso los riesgos de la toma de este medicamento con los beneficios que se puedan obtener.