La Vocalía de Médicos en Formación del Colegio de Médicos de Madrid, junto con un grupo de estudiantes de Medicina, ha celebrado este fin de semana la "I Jornada sobre Medicina y Redes Sociales (#MeDiMAD)" en la sede del ICOMEM. "El objetivo que teníamos, que era que fuera un encuentro totalmente distinto a todos los que se están organizando, muy práctico y con temas que preocupan realmente en el día a día a los médicos, lo hemos conseguido", aseguran el presidente del Colegio de Médicos de Madrid, el Dr. D. Miguel Ángel Sánchez Chillón y el Dr. D. Borja Castejón, vocal de esta institución.
Así, en este encuentro se han abordado, por ejemplo, "Las consecuencias que tiene el uso de la libertad de expresión a través de las redes sociales", "Cómo formarse usando las redes", "La interconsulta por WhatsApp", "Compañerismo y redes sociales: experiencias desde las trincheras" o "Desestigmatizando al bloguero freak", entre otros.
El Colegio de Médicos de Madrid tiene previsto ofrecer a todos los colegiados más iniciativas de este tipo para que se puedan hacer uso de forma adecuada de todos los medios que actualmente están a su alcance.
Decálogo #MeDiMAD
- Google es un potente aliado en la relación médico-paciente. Los profesionales debemos generar contenidos de calidad y fiables para que los pacientes tengan acceso a información de calidad.
- Las redes sociales no sólo nos unen más de lo que nos separan sino que además nos permiten conocernos a nosotros mismos como personas. Si somos capaces de arriesgar y conectar con los demás no hay límites a lo que podemos descubrir y construir juntos.
- Cuando escribimos en redes sociales nos exponemos y llegamos a sitios que no imaginaríamos. Tenemos que tener cuidado pero esto es lo que hace también que sea útil. Si llegamos a más personas ayudamos más. No somos frikis, somos altruistas.
- Las redes sociales es un mundo que está lleno de personas que intentan provocar conflictos pero también de aquellas que ayudan y tienden puentes. En redes sociales es necesario el respeto, la armonía y la educación. Debemos dirimir los problemas en privado. No tenemos que olvidar que somos médicos.
- Twitter es público. Piensa lo que vas a decir antes de enviar. Ten en cuenta que puede tener consecuencias.
- La Medicina 2.0 nos permite aprender y enseñar de forma más cómoda y accesible. No obstante, al mismo tiempo presenta problemas como la legitimidad y veracidad del contenido que consumimos y creamos. Nuestro objetivo: discernir entre los recursos de calidad y emplearnos para nuestra formación.
- Interconsulta por WhatsApp sí pero con precaución. Hay que hacerlo cuando sea necesario, por una APP y dispositivo seguros y siempre respetando el secreto médico compartido. Garantizando la seguridad y protección de la privacidad de los pacientes es posible compartir imágenes con profesionales de todo el mundo.
- El conocimiento médico se multiplica continuamente y es inabarcable. El big data y la inteligencia artificial van a revolucionar la forma en la que entendemos la práctica de la Medicina y debemos involucrarnos en esa revolución.
- Las injurias, las calumnias y el derecho de los pacientes son los límites que el médico debe tener en cuenta a la hora de expresarse en redes sociales. La libertad de expresión puede tener consecuencias profesionales, jurídicas y de imagen. Ante la duda cualquier profesional debe recurrir al Código Deontológico.
- Las redes sociales dejan una huella imborrable en internet. Necesitamos un espíritu muy crítico para valorar el contenido de internet. Los pacientes acuden a nuestras consultas buscando una segunda opinión porque la primera se la proporciona Google.