Según ha explicado el Centro Español de Información del Cobre (CEDIC) en un comunicado, el cobre es un magnífico aliado para la salud y para la belleza. El cobre permite el correcto funcionamiento del cerebro, del sistema nervioso y del sistema cardiovascular, ayuda a transportar el hierro, a proteger a las células de la destrucción por oxidación y a mantener un sistema inmunológico saludable. Asimismo, el cobre es un elemento esencial para las embarazadas ya que favorece el correcto desarrollo del feto.
Es, además, un elemento esencial tanto del colágeno, que aporta resistencia a la piel, como de la elastina, que mejora su elasticidad. Estas dos sustancias son imprescindibles para la prevención de las arrugas y para mantener la firmeza de la piel. También es un componente clave en la producción de la melanina, un pigmento que protege de los efectos nocivos de la radiación ultravioleta, ayudando a evitar los posibles trastornos de salud relacionados con una sobreexposición al sol como puede ser el cáncer de piel, especialmente el melanoma, el envejecimiento prematuro de la piel y otros problemas cutáneos como las quemaduras. Numerosas cremas de belleza contienen péptidos de cobre que tonifican la piel y le aportan elasticidad, ayudando a prevenir la aparición de flacidez, arrugas y manchas en la cara.
Al ser un oligoelemento esencial, el cobre es necesario como parte de una dieta saludable. El aporte nutricional de cobre que necesita diariamente el cuerpo humano se puede obtener a través del agua potable y de alimentos como el marisco, el chocolate, las verduras, las frutas, las nueces o el vino que ayudarán a llevar una dieta equilibrada.