Con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Cáncer que se celebra hoy, 4 de febrero, se insiste en la necesidad de realizar campañas de prevención primaria, como la lucha contra el tabaco, y aplicar métodos de detección precoz para frenar el avance de esta enfermedad, especialmente en cáncer de mama y colorrectal.
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, diagnosticándose a más de 12 millones de personas anualmente, de las cuales fallecen 7,6 millones. Se prevé que, si no se toman medidas, en el año 2030 la cifra de nuevos casos de cáncer diagnosticados alcanzará los 26 millones, y que el número de muertes superará los 17 millones; siendo la incidencia mayor en los países de recursos bajos y medios.
Los hábitos de vida saludable, como hacer ejercicio, proteger la piel del sol, no fumar y tener una dieta equilibrada, son fundamentales a la hora de evitar el desarrollo de esta enfermedad. Además, es necesario realizar los controles recomendados por los especialistas para la detección del cáncer, sobre todo aquellas personas con familiares que hayan desarrollado esta enfermedad.
El análisis de la evolución de la mortalidad por cáncer desprende datos esperanzadores. En mortalidad masculina se puede hablar de un descenso del 1,3% anual. En las Salud de la mujeres el promedio de descenso anual de muertes por cáncer se sitúa en el 1%. Desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) se continúa trabajando en la desmitificación del cáncer como enfermedad terminal dado que el incremento en la incidencia y la prevalencia de la enfermedad están muy relacionados con el avance en el diagnóstico precoz y el envejecimiento de la población. A pesar de estos incrementos, las tasas de supervivencia continúan creciendo.