BIOTRONIK anuncia que se han realizado en España los primeros implantes de Magmaris, el primer Stent Bioabsorbible metálico del mundo, en los Hospitales Universitarios de Virgen Macarena y Bellvitge.
La enfermedad por ateroesclerosis de las arterias coronarias es la principal causa de imortalidad cardiovascular. El tratamiento de las obstrucciones coronarias mediante la implantación de stents es la intervención más frecuente de dicha patología.
"El comportamiento en el implante del stent Magmaris ha sido muy satisfactorio. Aporta todas las ventajas de un stent reabsorbible y elimina las dificultades en el Implante actuales de este tipo de stents. El manejo de Magmaris es equiparable a los stents convencionales metálicos de última generación, sin permanecer para siempre en el paciente", ha destacado el Dr. Ruiz Salmerón del servicio de Endovascular del Hospital Universitario Virgen Macarena.
Los stents bioabsorbibles permiten tratar lesiones en las arterias coronarias desapareciendo a los pocos meses de tratar la lesión. Realizados con componentes totalmente biocompatibles, esta tecnología permite prevenir los riesgos asociados con la arterioesclerosis sin la introducción de implantes permanentes que pueden ser problemáticos a largo plazo. El stent Magmaris es el fruto de 14 años de investigación multidisciplinar realizados en distintos centros de investigación en Alemania y Suiza, que han permitido un diseño con excelente manejabilidad y buenos resultados clínicos. Así lo atestigua el estudio clínico Biosolve II publicado en la revista The Lancet (resultados a 6 meses) y en The European Heart Journal (resultados a 12 meses). Los datos de seguridad fueron convincentes, ya que la tasa de trombosis de Magmaris fue del 0%.
El Dr. Cequier, Director Clínico del Área de Enfermedades del Corazón del Hospital Universitario de Bellvitge, ha declarado que este es un "remarcable avance en la cardiología intervencionista. Hasta el momento actual, y para tratar las lesiones coronarias, disponíamos de stents metálicos que quedan permanentemente dentro de los pacientes y stents bioabsorbibles, de ácido poliláctico (un plástico especial), de primera generación y que desaparecen a los 2 años. Con este nuevo tipo de stent, podemos obtener los beneficios de los stents metálicos (mayor facilidad de implantación) y, al reabsorberse a los 6 – 12 meses, el beneficio de la desaparición de la estructura intracoronaria que permite una recuperación de la arteria y una mejor funcionalidad de la misma. Desde el punto de vista técnico supone un marcado avance ya que no añade ningún grado de complejidad a la intervención".