El trabajo nocturno se ha ido expandiendo durante las últimas décadas y ha ido entrando en sectores nuevos, debido a la expansión de servicios durante las 24 horas, como la televisión, la banca, etc.
El sistema danés ha comenzado a reconocer como enfermedad profesional el cáncer de mama en las Salud de la mujeres que trabajaron largas temporadas en horario nocturno. Así, a 40 enfermeras y azafatas danesas, que desarrollaron cáncer de pecho y no tenían otros factores de riesgo además de haber trabajado en el turno nocturno por lo menos una vez a la semana durante los 20 años anteriores, se les ha reconocido este cáncer como profesional.
Esta decisión viene precedida de la decisión de la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) en 2007 de considerar el trabajo nocturno como un posible cancerígeno, siendo las razones principales que el trabajo nocturno altera los ritmos circadianos, los ritmos del sueño y suprime la producción de melatonina, que funciona como antioxidante y antitumoral. El cáncer de mama está asociado con concentraciones más elevadas de estrógenos, que se producen en exceso bajo la luz artificial y que suprimen la producción de melatonina.