Una investigación realizada en el Reino Unido que comparaba la dieta de 3.000 niñas hasta los 12 años de edad ha llegado a la conclusión de que una dieta rica en carne adelanta la menarquia o primera regla.
Cantidades como 8 porciones a la semana a los 3 años y 12 porciones a la semana a los 7 años son cantidades de carne que se asocian a una menarquia temprana y un adelanto de la pubertad.
Durante el siglo XX, la edad promedio de la menarquia se redujo de una forma significativa y el inicio temprano de la menstruación se vincula a un aumento en el riesgo de cáncer de mama, que se debe a una mayor exposición a los estrógenos.
La carne es fuente rica de cinc y hierro, ambos esenciales durante el embarazo. Por lo tanto estas niñas con menarquia temprana estarían preparadas para un embarazo más que las que comen menores cantidades de carne.
Este vínculo podría deberse a un efecto más directo de las proteínas en la dieta sobre los niveles hormonales del organismo.