Según un estudio del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), publicado en la revista Journal of Clinical Oncology, añadir paclitaxel (un quimioterápico de la familia de los taxanos) al tratamiento estándar, reduce en un 26,7% el riesgo de recaída a los cinco años en mujeres con cáncer de mama precoz y sin afectación ganglionar.
Gracias a las campañas de detección precoz del cáncer de mama, la mayor parte de los tumores que se diagnostican son pequeños
Los datos del este estudio, que ha contado con la participación de 1.925 mujeres, revelan también una menor toxicidad, en especial en lo que respecta a los efectos cardiacos a largo plazo.
Según explica el Dr. Miguel Martín, presidente de GEICAM y principal autor del trabajo, "la literatura existente se ha centrado en el estudio de los tumores con afectación ganglionar axilar y un alto riesgo de recaída". Pero en la actualidad este panorama ha cambiado. Hoy en día, gracias a las campañas de detección precoz del cáncer de mama, el 90% de los tumores que se diagnostican son pequeños con ausencia de afectación ganglionar.
A la vista de los resultados de este estudio, la Dra. Ana Lluch, otra de las investigadoras de GEICAM que ha participado en el trabajo, destaca que "podemos decir que estamos ante un nuevo estándar de tratamiento del que, presumiblemente y si los datos siguen siendo tan favorables como hasta ahora, podría llegar a beneficiar a nueve de cada diez mujeres diagnosticadas de cáncer de mama".