La Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER) y la Sociedad Española de Trasplante (SET), junto con la colaboración de Novartis, acaban de poner en marcha la campaña "Donar es recibir" para concienciar al personal sanitario y a los pacientes y familiares sobre esta opción terapéutica como el mejor tratamiento renal sustitutivo, viable una vez se ha diagnosticado la insuficiencia renal crónica terminal.
Las donaciones de vivo han registrado un incremento de un 30% entre el año 2010 y 2011, alcanzando máximos históricos en España con 312 procedimientos lo que constituye el 12% de toda la actividad de trasplante renal. Según el presidente de ALCER, Alejandro Toledo, "somos líderes mundial en donación de cadáver, pero un buen sistema de trasplantes debe desarrollar también la opción de donación en vida". En este sentido, añade Toledo, "nuestro punto de partida es mejor que el de EE. UU. y los países del norte de Europa, porque a pesar de estar por debajo de ellos en donación de vivo, nuestra tasa de donación de cadáver permite proporcionar órganos para todas las patologías y además, la donación en vida (que solo es posible en riñón y algo en hígado) está subiendo".
Los excelentes resultados conseguidos con este tipo de trasplante, la mejora sustancial de la técnica de extracción del riñón y seguridad para el donante, unidos al estancamiento de la donación de cadáver, justifican la necesidad de incrementar los trasplantes de vivo, objetivo principal de la campaña "Donar es recibir".
Para Alejandro Toledo "muchas veces se pierden donaciones solo por falta de información al respecto y en la actualidad hay más de 4.000 personas que esperan un riñón donado", por lo que es necesario la puesta en marcha de iniciativas como la campaña de donante vivo, capaces, según el Dr. Ignacio Revuelta, de la SEN, "de informar al mayor número posible de personas de forma veraz, simple y entendible independiente del nivel profesional de conocimiento del interesado".
Prácticamente cualquier persona mayor de edad que goce de un buen estado de salud puede ser donante en vida. Según el Dr. Revuelta "en los últimos años se han establecido documentos de consenso sobre la evaluación de potenciales donantes renales en vida y se ha hecho un esfuerzo por identificar los factores que pueden influir a la hora de la donación y que pueden prever la evolución a largo plazo, pero todos estos indicadores tienen que ser cuidadosamente evaluados y de manera individualizada".