La donación de ovocitos supone hoy en España un tercio del total de los tratamientos de reproducción asistida y continúa aumentando, según datos de la clínica Ginefiv. La tendencia a retrasar la maternidad y los excelentes resultados de esta técnica explican este dato ya que, en el caso de las mujeres mayores de 40 años, se multiplica por 7 las posibilidades de embarazo.
En este contexto se ha celebrado en Madrid el II Taller sobre Tratamientos de Reproducción Asistida centrado en la donación de óvulos, realizado por Masola, Organización de Madres Solteras, y la clínica Ginefiv. Esta jornada ha sido organizada con el fin solventar dudas, desmitificar conceptos y, sobre todo, informar a los pacientes sobre este procedimiento, incluso tratando aquellos aspectos psicológicos y emocionales vinculados a los que han de enfrentarse muchas mujeres que optan por esta técnica.
Y es que el hecho de ser madre cada vez se retrasa más en nuestro país. Según datos de la clínica, la edad media de las mujeres que acuden por primera vez a una clínica de reproducción asistida es de más de 38 años, cifra superior a la edad recomendada para planear un primer embarazo.
La Dra. Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de Ginefiv, insiste en la necesidad de concienciar sobre la edad fértil de la mujer. "La gran mayoría de las jóvenes carecen de conocimiento sobre los límites naturales de la fertilidad. Sin embargo, a partir de los 37 años se tiene más dificultades, ya que no solo disminuye su reserva ovárica sino que sus óvulos son de peor calidad; las posibilidades de embarazo natural a partir de los 42 años son muy bajas".
Gracias a la donación de ovocitos se permite ayudar a aquellas mujeres que, por circunstancias, han retrasado el momento de ser madres y su capacidad reproductiva ha disminuido, presentan alteraciones genéticas o muestran fallo ovárico precoz. Entre las ventajas, la ovodonación consigue disminuir el riesgo de aborto espontáneo y reduce las probabilidades de que el niño gestado sufra alguna patología cromosómica puesto que depende de la edad de los óvulos, que en este caso provienen de una paciente joven y con mayor capacidad reproductiva.
No obstante, existen determinados aspectos psicológicos y emocionales vinculados al proceso a los que muchas mujeres tienen que enfrentarse y necesitan recibir apoyo: el momento de la decisión, el perfil del donante, cómo contarlo a los familiares o al hijo en un futuro… "Decidir ser madre por una técnica de reproducción asistida a veces es muy complicado y requiere del apoyo psicológico de un experto durante todo el proceso. Lo importante es saber que la donación de ovocitos es un tratamiento más que la paciente debe asumir desde el inicio con total normalidad, para así lograr mayor aceptación por parte de su entorno", explica Rosa Maestro, fundadora de Masola.
Entre las técnicas de reproducción asistida, la donación de óvulos registra las mejores tasas de resultados aunque, por otro lado, es la técnica que requiere más coordinación y sincronización del equipo técnico de reproducción asistida. Consiste en realizar un tratamiento de fecundación in vitro sustituyendo los óvulos de la paciente por los de una donante joven, sana y fértil.
En cuanto al perfil de las mujeres donantes, estas deben tener entre 18 y 35 años y gozar de buena salud, es decir, presentar una historia clínica en la que no existan antecedentes de enfermedades graves transmisibles tanto en ella como en su familia. Además, los expertos aconsejan realizar pruebas de compatibilidad antes de llevar a cabo un tratamiento con gametos procedentes de un donante, ya sea de óvulos o de semen, para poder seleccionar así a un donante que no sea portador de la misma mutación que el miembro que aporta los gametos propios.
Programa de Recepción Ovocitaria de Ginefiv
El programa de Recepción de Óvulos de Ginefiv es sin duda uno de los más eficaces. Desde 1991, la clínica ha sido pionera con la introducción de esta técnica en España, con la que ha obtenido grandes tasas de éxito. Ha permitido conseguir una tasa de embarazo del 57% por cada transferencia embrionaria en fresco, porcentaje que llega al 94% tras haber realizado 4 ciclos.